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El Aire / La interpretación |
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Los diversos elementos sutiles que identificamos como los elementos iniciales de nuestros pensamientos se manifiestan al mundo dentro de este "continente." Nuestros sentidos reconocen la falta de materialidad de tales elementos y normalmente los asocian al aire, a la vez omnipresente e inasible. Todas las culturas del mundo han reconocido la cabeza como la fuente de las diversas funciones cognoscitivas. (Éstas son diferentes de las aprehensiones directas de realidad, más ligadas a la compasión y por consiguiente al fuego). Por inseguridad, el ser humano a menudo tiende a querer apropiarse de tales fuentes de conocimiento y conservarlas para su uso personal. Esta actitud, cuando se generaliza, puede engendrar conductas y reacciones de celos. En el Tantra, las meditaciones sobre el vacío y los ejercicios de retorno al cuerpo pueden rápidamente compensar estas diferencias, para los demás y para a sí mismo. |